Instalaciones eléctricas de un hospital

Instalaciones eléctricas de un hospital

En el momento de diseñar un hospital, se requiere considerar todas las cuestiones funcionales, estéticas y de infraestructura, ya que cada una de estas tiene un papel importante en el funcionamiento eficiente y eficaz de un hospital.

Un ejemplo de esto, son las instalaciones eléctricas que dan vida a todo el equipamiento y la iluminación del hospital.

Para realizar esto, se debe de determinar la tipología de las instalaciones eléctricas del hospital, siempre teniendo claro que el objetivo de esta instalación es mantener el suministro eléctrico sin interrupciones, cuidando el que no haya riesgos para las personas, bienes e inmuebles del hospital. Para evitar que este tipo de cosas sucedan y contar con instalaciones fiables y seguras en el hospital, es importante considerar las siguientes recomendaciones generales:

  1. Disponer de uno o varios generadores de energía por centro de transformación.
  2. Los Sistemas de alimentación ininterrumpida conocidos como UPS es un elemento que gracias a sus baterías u otros elementos almacenadores de energía, durante un apagón eléctrico pueden proporcionar energía eléctrica por un tiempo limitado a todos los dispositivos que tenga conectados.
  3. Colocar los centros de carga de alumbrado y fuerza dentro de la misma unidad funcional, y en el interior del sector de incendios al que da servicio.

Por lo que las fuentes de energía deben de encontrarse lo más cerca posible de la carga.

Además, es dependiendo de la potencia que requieran las actividades del hospital y la infraestructura disponible de la compañía suministradora, es posible implantar una subestación eléctrica y recibir la acometida en niveles de alta tensión mayores a los del centro de transformación del edificio. Es conveniente que la subestación disponga de dos transformadores, uno en reserva del otro, para reducir la tensión desde el nivel al que suministra la compañía. A su vez, esta subestación distribuirá a los distintos centros de transformación repartidos estratégicamente en el hospital, mediante un circuito en anillo.

De esta manera la cantidad de electricidad que se consuma se facturará a precios más económicos que si se suministrara a unos niveles de tensión más bajos, con lo que se puede amortizar la inversión inicial y el mantenimiento de la subestación.

Finalmente, para el caso de una instalación nueva, se recomienda solicitar a la compañía que se encargue del suministro una acometida, ya que esto es importante para el correcto diseño de la instalación y se deben de confirmar los siguientes requisitos:

  1. Tensión nominal de la red en kV.
  2. Potencia a plena carga disponible (kVA –kW).
  3. Intensidad máxima de defecto a tierra previsible en el punto de la acometida.
  4. Tiempo máximo de apertura del interruptor automático en caso de defecto.
  5. Potencia de cortocircuito de la instalación en el punto de acometida.
  6. Características del equipo de medida y forma de instalación.