Diseño que cura: El uso de la iluminación en instituciones de salud

Diseño que cura: El uso de la iluminación en instituciones de salud

El diseño que cura se refiere a la toma de decisiones para generar pautas de diseño, con base en datos científicos. Es así que, para habitaciones hospitalarias hemos encontrado que el uso correcto de la iluminación también tiene efectos positivos en el proceso de recuperación y experiencia psicológica para los pacientes. Esto, además de las ventajas físicas y psicológicas que el color de la habitación tiene en pacientes hospitalizados (Ver blog,  Diseño que cura: el uso del color en instituciones de salud)

Ejemplos de iluminación para las diferentes edades: Para población infantil una iluminación nocturna de ≥ 100 lux en promedio, es evaluado como una cantidad de iluminación adecuada para los niños. A su vez, si un neonato tiene una exposición de entre los 5 y 27 lux, esto ayuda a que gane peso rápidamente y mejora sus condiciones de oxigenación y ritmo cardiaco.

Para población adulta una iluminación nocturna de < 100 lux se evalúa de manera positiva dentro de las habitaciones, pues ayuda a aumentar hasta en 30 minutos el ciclo de sueño de los pacientes

Para población adulta mayor, se recomienda una iluminación de ≥ 2,000 lux, pues se asocia con una mejor calidad y estado circadiano, así como mejorar el estado de vigilia, estado de alerta y disminución de riesgos por accidentes.

La luz calida da un aspecto acogedor. Los tonos frios pueden dar una sensación de reduccion del espacio y en algunos casos de tristeza, sin embargo esta luz blanca es esencial para la exploración de los pacientes dentro de las habitaciones.

Así pues, identificamos que cada uno de los elementos que se encuentra en un espacio especializado en salud, puede ser un elemento importante para generar pautas de diseño, que a su vez tendrán un efecto positivo en la salud física y psicológica de los pacientes, con el objetivo de brindarles una mejor experiencia hospitalaria.